Hay una persona... que de vez en cuando se pasea por mi vida... y por las sabanas de mi cama.
Hay una persona... que de vez en cuando selecciona mi nombre en su móvil para llamarme a altas horas de la madrugada de alguna noche en la que se encuentra solo... y con ganas de compañía.
Hay una persona... que de vez en cuando hace que mi cuerpo se estremezca al notar sus caricias... y su compañía.
Hay una persona... que me abraza, me desea y me hace sentir que soy la única mujer a la que puede amar de esa manera... y la noche siguiente mi papel lo ocupa otra persona con otra cara y otro cuerpo.
Hay una persona... a la que veo cada medio año tumbada en mi cama diciéndome que no me aleje demasiado de su cuerpo... y por la mañana se aleja sabiendo que volverá a tardar en verme.
Hay una persona... que con sólo su presencia, hace que mi reino tenga un rey... y una reina, que es como me trata.
Hay una persona a la que conocí a través de mi primer noviete y que por circunstancias del azar, la monotonía y el paso del tiempo, una noche durmió junto a mi y me hizo sentir que había algo más en el sexo que simples embestidas desesperadas... Hubo una noche en la que descubrí lo que es sentirse sexy a pesar de tener mal aspecto y una cita muy lejana con la depilación... Hubo una noche en la que conocí a la persona que hasta hoy es el rey de mi cama, y mi cuerpo.
Hay una persona que se esfuerza por conocer mi cuerpo y por hacerme sentir lo que ninguna otra persona, hasta la noche de hoy, haya conseguido.
Hay alguien que nunca me ha dado muestras de que lo que haya entre nosotros no sea más que unas horas alguna noche remota en la que por conveniencias de los 2, queramos pasarla juntos.
Hay una persona que se pasea por Barcelona sin saber que hay un reino en mi habitación en el que, de momento, es el rey consorte (o rey con suerte, según se mire).
Hay una persona que vive en Gracia que, sin saberlo, es algo mas que una simple persona para mi.

Voilà; yo tenía una persona de esas.
Qué tiempos aquellos.
Si te digo la verdad, qué envidia.
Mi habitación, tal y como indica la ventana que hay colgada en ella, es más bien una república.
Pues qué bonito.
Puedes considerarte afortunada =)
x x x ! ! !
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Es bonito tener una persona que llene momentos de vacío y te haga sentir cómoda, sin necesidad de más, con la complicidad y sin más explicación que una mirada, una palabra, un gesto, una llamada... Aprecia a esa persona, porque realmente por lo que cuentas cumple una función importante en tu vida, igual que tu la cumples para él seguramente :)