Ayer por la tarde recogí toda la habitacion... y no me refiero a amontonar las cosas de la cama en la mesa y luego de la mesa a otro sitio, sinó que cogí un trapo y el pronto y me puse a limpiar el polvo...

Cuando acabé, encendí una barrita de incienso especial... si, ese que solo enciendo para alguna que otra ocasion... cerré las ventanas para que el aroma afrodisiaco de la barrita quedará impregnado en la habitacion...

Me metí en la bañera. Me hice la limpieza con el jabon de piedrecitas para las pieles muertes, fortifiqué y regeneré mi pelo a base de mascarilla loreal (porque yo lo valgo por que yo lo pago) especial cabellos teñidos, apesar de que el tinte ya no cubre demasiado pelo. Me percaté entonces de que debo cortarme el pelo con urgencia ya que un poco de tiempo más y no me hará falta llevar casco...

Que si body-milk para mis piernas, que si cremita de avena para la cara, que si desodorante pieles sensibles, que si el fresco aroma de mi colonia, amor amor.

Y entonces, entré en la habitacion... mi cama echa perfectamente con mis sabanas naranjas de ikea. Ni rastro de polvo. Ambiente afrodisiaco... y yo.

Después de un (tres) orgasmo, la vida se ve de otra manera. Caer rendida dentro de las sabanas una noche, hace que duermas trankila...

Y al despertar por la mañana te das cuenta que los calores de tu cuerpo de la noche anterior se ha convertido en restos de sudor, que tus sabanas naranjas calientan más de lo que recordabas y que tu pelo fortikicado con 5 vitaminas parece una lechuga...

Y es entonces cuando recuerdas que después de una buena noche, acabas metida en una ducha super rápida por que has dormido más de la cuenta y tienes que irte a trabajar, sin rastro de la mascarilla y con medio bote de gomina para evitar que se note que tu pelo es más indomable que tu...

Y llegas al trabajo, con media sonrisa... y te das cuenta que incluso te has dejado el movil en casa con las prisas... pero da igual, por que has tenido una noche especial, con incienso afrodisiaco, con sensaciones placeteras, con sudor... y sin más compañía que tuimaginacion.