Cuando era pequeña, mis entrenadores de fútbol siempre han dicho que soy una jugadora con visión de juego, con mucha picardía y muy luchadora... pero eso es solo dentro de un campo de fútbol, pero…cuando salgo del terreno de juego, todas mis cualidades las pierdo...

No tengo picardía con la gente... me engañan como quieren y no les veo venir... claro, luego el palo me lo llevo yo...

No tengo visión de futuro... no sé donde se van a colocar las distintas personas si yo hago una u otra cosa, no sé ver el camino más fácil para conseguir algo...

Y lo peor... me cansé de luchar. No es que no tenga ganas de seguir jugando con la vida, pero simplemente he perdido el aliento para luchar por aquello que es mio, y lo único que hago es limitarme a ver como las cosas salen de mi vida... y me siento impotente por que veo que si luchara un poco (sí, sólo un poco) conseguiría todo lo que quiero... pero... me quedo de pie intentando respirar y oxigenar mi cerebro mientras veo que las cosas se van...

En fin... hace 3 temporadas que colgué las botas de fútbol(sala), y las peores consecuencias nada tienen que ver con mi condición física o mi falta de aguante, sino que he perdido mi picardía, mi visión de juego y mis ganas de luchar...

Hace un par de semanas tuve la necesidad de volver a ponerme mis munich rojas del 38 con las que tuve el mundo a mis pies... pero... me conformé (una vez más) con las zapatillas de andar por casa...

Hay veces que tienes la necesidad de hacer algo... y yo tengo que volver a ponerme esas botas...

Sé que mi vida no va a cambiar por llevar mis pies dentro de esas botas durante unos instantes... pero anhelo tener esa seguridad que me caracterizaba, esa fuerza que si no la tenía, la creaba, esas ganas de comerme el mundo cuando no podía ni respirar, esa claridad de hacía dónde tenía que correr...

Sé que no era importante en el mundo del fútbol, pero sé que cuando jugaba, yo me sentía importante, y eso... vale la pena...