Y juro y perjuro que no volveré a caer en tus brazos.

Sé que como persona no me convienes, que eres un mal partido, para mi y para cualquiera.

Sé que no confio en ti y que no puedo esperar nada de alguien como tu.

Y no te creas, que lo tengo claro y muy claro.

Luego quedamos y nos vemos.

Y los primeros 10 minutos, como si nada...

sigo pensando que no volveré a besarte más.

Y pasa el rato,

y recuerdo nuestro último beso,

y en lo que siento cuando estoy contigo...

Y poco después,

vuelvo a estar abrazada a tu cuerpo desnudo,

besandote y acariciando tu piel,

no queriendo perder ni uno solo de tus besos.

Y no sé que tienes que haces que siga atada a ti,

atada a una ilusión que sólo existe en mi cabeza.

No sé por qué sigo aferrada a las pocas palabras cariñosas que me dedicas,

deseando que sean ciertas,

a pesar de saber que eso sólo forma parte de tus coñas.

Y... por la mañana sigue siendo todo igual que ayer,

no queriendo volver a verte, queriendo parar mis impulsos,

y cuando más me lo estoy creyendo,

suena el telefono y escucho tu voz...

y vuelvo a olvidarme de todo,