Acabo de leer esto en el blog de un colega...
Me acabo de dar cuenta que estoy jugando una partida de cartas y aunque considero que no he hecho trampas en ningún momento, si que es cierto que no jugué todas mis cartas... cuestión de estrategia, supongo...
Luego me di cuenta que sin quererlo, mi contricante vió mis cartas (no recuerdo si fué él quién hizo trampas, si fuí yo la que un momento las dejé boca arriba sobre la mesa o que entre caña y caña, se las enseñara directamente...)
Una noche y siguiendo con esta timba, no sé a razón de que cerveza, pero decidí seguir jugando con las cartas sobre la mesa, sin hacer trampas, sin estrategia, sin nada que perder (y la verdad, sabiendo que no tengo nada que ganar)... una noche supe que esto me iva a salir muy caro, que no es que fuera a perder, sino que me ivan a ganar y de paliza... pero seguí la partida pensando en la mítica frase del "lo importante es participar"
Y nada... eso... que esta partida la tengo super perdida... me he quedado sin cartas, sin ases, sin jugadas, sin fichas con las que apostar y por si fuera poco, sin la intuición de que algo puedo ganar...
Es curioso que esté hablando de esto cómo si fuera un juego cuando por primera vez en mucho tiempo, siento que no estoy jugando...

No sé exactamente a qué se refiere tu juego (puedo imaginar, pero me arriesgaría a no acertar), pero... quién sabe, quizás la cartas de tu "rival" tampoco sean buenas.
Un abrazo.