Para colmo de mis males, ayer recordé lo desgraciadita que soy (y aún mas que puedo llegar a ser!).

Resulta que me despierto, abro la ventana para ver mi super mega herida (la cual seguia supurando y sangrando a una velocidad altamente considerable para mi, pero no para el médico de urgencias que me atendio al telefono).

El caso es que subo la persiana, y taxan!!! Veo nieve. Sí, en el Garraf tambien nevo ayer. total, que veo al enano y a mi madre marcharse para hacer 142 fotos (si, las he contado... bueno, eso lo ha hecho este super ordenador) y un muñeco de nieve y yo me quedo fumando, mirando por la ventana y recordando que por un mal amor (que no es lo mismo que mal de amores... que en eso ya entraremos mas adelante), yo este año no he ido con mi tabla a las pistas.

Que si bolo por aqui, bolo por alla, la Deborita este año se quedo sin sus vacaciones en Les Deux Alps en el puente de la constitucion como cada año para quedarse al lado de su entonces novio para ella pero no para él.

Y bueno, teniendo el culo como lo tengo (rajao y con morados varios), va a ser que lo que menos me apetece es jugar al juego de las sillas, sentarme y caerme de culo haciendo (o intentando hacer) snow.

Vaya, que justo el año que mas nieve hay y que incluso nieva en el Garraf, yo me quedo en la distancia, viendo a través de una ventana lo mal que empiezo el año.

Aunque... reconozcamoslo, tampoco estoy tan mal... almenos desde la ventana veo Montserrat... y el castillo de Olerdola, claro... ¿quereis ver una muestra?

Menos mal que esto de vivir lejos de la civilizacion humana, tiene algo bueno, las vistas desde casa.