- Ave Maria Purisima.
- Sin pecado concebido.
- No, si yo no peco... sólo que hago las cosas sin pensar.
- ¿Que te ocurre, hija?
- Que estoy más vacia que la fuente de Plaza España de Barcelona.
- ¿Por que piensas eso?
- Por que no tengo nada...
- Tienes fé, hija.
- No, eso tampoco... me parece que la perdí.
- Pero hace unos dias estabas ilusionada con empezar una nueva vida en Madrid.
- Creo que sólo era una ilusión más, que poco a poco va desapareciendo.
- Cuentame hija, ¿Por que dices eso?
- Por que esa ilusión no tiene base alguna. Sólo es producto de mi imaginación. Sólo era una escusa para dejar la vida que tengo ahora.. por que sólo tengo eso, vida, pero está vacia. Sí, cierto que he sentido cosas; he visto que soy capaz de sentir, pero no de aguantar en firme ese sentimiento.
- Pero sigues sintiendo algo por esa persona.
- Claro que siento algo por esa persona, pero sé que tarde o temprano dejaré de sentir eso que siento ahora.
- Tal vez lo que sientas después con esa persona sea más fuerte.
- Pero los sentimientos crecen a base de alimentarlos, y estando tan lejos, no hay manera de alimentar eso, sólo crecerá mi soledad.
- ¿Hay algo más, verdad?
- Bueno... sí, hay algo más... hay muchas cosas más, que se me han perdido en el camino y no he parado a buscarlas...
Sé que en esta vida he tenido de todo, pero de ese poco ahora mismo queda muy poco, por no decir que no queda nada.

Escribe un comentario