Siempre he sido un velero que cada cierto tiempo atracaba un corto periodo de tiempo en algun puerto cualquiera , llenaba la despensa y un dia, por ninguna razón, volvía al velero y me dejaba llevar otra vez a ninguna otra parte... flotaba en mi mar de calma, empujada por la brisa...

 

Ahora... ahora quiero despertar cada mañana al lado de alguien mucho más que especial en mi vida... ahora me veo preparada para dejar anclado en alta mar ese velero que tantos buenos me ha dado para irme a una ciudad sin puerto y sin playa, pero con un horizonte muy prometedor.

 

Dicen que no hay cosa más bonita que ver amanecer desde la playa, mirando al horizonte, notando la brisa del mar... yo así lo pensaba, hasta que una mañana amanecí tumbada junto a él, mirando sus ojos, notando sus caricias.

 

Nunca me han gustado las palabras infinitas... no me gusta eso de "eterno" y  "para siempre", no le puedo prometer amor eterno, no puedo decirle que le voy a querer para siempre por que soy la primera que piensa que mis sentimientos por él pueden variar, pero (y Dios! amo los peros, y cada vez más!!!!) hay demasiadas cosas que me arrastran hasta él.

 

Todos los caminos llevan a Roma, y no sé si algún día llegaré, pero, si lo hago, me gustaria hacerlo con un montón de recuerdos a su lado, y claro, ojalá llegara sonriendo junto a él.