Hoy no tenía intención de escribir nada... ni siquiera tenía intención de encender el ordenador, pero hace un momento he llegado a casa y, mientras subía con la moto y notaba el airecito frío en los brazos, me han entrado ganas de entrar aquí un momento.

Antes de todo, una aclaración: en Barcelona a las zapatillas deportivas se les llaman bambas, en otras zonas de España son conocidas como zapatillas, deportivas, kets, playeras, etc

De pequeño es divertido estrenar bambas... en el colegio todo el mundo te preguntaba si eran nuevas (algo obvio, claro... se nota cuando unas bambas blancas son nuevas, o no?). Yo me hacía la chula cada vez que estrenaba bambas... joer, esos dias eran los únicos que iva vestida con un atuendo pensado el día anterior.

 

Que felicidad cuando estrenas bambas cuando eres pequeño, eh!  y que mal lo pasamos cuando nos hacemos mayores... nos hacen roces, se notan demasiado nuevas y dan mucho el cante, no tienen la forma de nuestro pie y nos apretan por todas partes, nos sabe mal cualquier mancha...

 

Hoy he estrenado unas bambas... jeje... y he encendido el ordenador expresamente a las 2 de la mañana para poder escribir que estoy sonriendo por haber recuperado un poco de mi infantil e ingenua felicidad, a pesar de que mis bambas blancas ya están manchadas y tengo una rozadura en la parte trasera de mi tobillo izquierdo.